Tarragona

La historia
está presente
en Tarragona

El anfiteatro romano de Tarraco es uno de los anfiteatros romanos mejor conservados del mundo y está situado al lado del Mar Mediterráneo. La construcción del siglo II forma parte del magnífico conjunto arqueológico de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, en el que se incluyen elementos como la gran muralla que delimitaba el perímetro de la ciudad imperial. Su longitud era de unos 3.500 metros, de los que se conservan actualmente 1.100, que rodean el casco antiguo. Destacan las ruinas del circo romano, uno de los mejor conservados de Europa. También forman parte del conjunto el acueducto de las Ferreres (conocido popularmente como el Pont del Diable), el circo y el pretorio.

De monasterio en monasterio

Más allá de este legado imperial, en la Costa Daurada se puede rememorar la vida medieval a través de la Ruta del Cister, un recorrido por tres monasterios de la orden del Císter que ejercieron en su día de centros fundamentales de divulgación cultural. Son el Real Monasterio de Santa Maria de Poblet, catalogado como Patrimonio Mundial por la Unesco, el Monasterio de Santa Maria de Vallbona de les Monges y el Real Monasterio de Santa Maria de Santes Creus.

Volver