Peregrinación a las catedrales del vino

La monumentalidad de la Bodega Cooperativa de L’Espluga de Francolí cautivó de tal manera al escritor y dramaturgo Àngel Guimerà, que la bautizó como “la catedral del vino”. El edificio, de diseño modernista, fue obra del arquitecto Lluís Domènech i Montaner, uno de los máximos exponentes del movimiento artístico en Cataluña.

La de L’Espluga de Francolí no es la única bodega modernista de la comarca de la Conca de Barberà, existen seis más que también han recibido el apodo de “catedrales del vino” por sus similitudes con edificios de carácter religioso . ¿Te apuntas a recorrer esta ruta “enocatedralícia”?

Una bodega cooperativa convertida en Museo del Vino

La visita a la bodega de L’Espluga de Francolí será a la vez un taller introductorio a la tradición vinícola de la región. Hoy en día el edificio de la bodega cooperativa es también la sede del Museo del Vino, donde encontrarás información detallada sobre la historia de la comarca, la evolución del cultivo y la elaboración del vino a lo largo del tiempo. Después de la visita al museo descubrirás que la tradición es uno de los mejores avales de calidad de los vinos catalanes.

Interior de la Bodega Cooperativa de L'Espluga de Francolí / Marc Castellet

Interior de la Bodega Cooperativa de L’Espluga de Francolí / Marc Castellet

Montblanc: el pueblo donde el tiempo quedó congelado

En L’Espluga de Francolí coges el coche y recorres unos 10 kilómetros por la N-240 hasta llegar a un pueblo donde parece que el tiempo haya quedado congelado: Montblanc. La ciudad desprende un aroma medieval, tanto por sus calles y plazas, como por la imponente muralla que rodea una parte. La hizo construir Pere III el Cerimoniós y aún se conservan 1,5 kilómetros, con una treintena de torres.

Muralla de Montblanc / Miguel Raurich

Muralla de Montblanc / Miguel Raurich

En esta localidad de la Edad Media despliega sus encantos modernistas la Bodega Cooperativa de Montblanc. El arquitecto Cèsar Martinell, discípulo de Antoni Gaudí, diseñó -en 1919- un edificio de tres naves coronado por un enorme depósito de aguas. Viéndolo desde fuera será suficiente para captar el esplendor del modernismo industrial catalán, pero ya que has llegado hasta aquí, ¿no crees que vale la pena entrar? Acércate a la oficina de turismo y reserva la visita guiada por todo el pueblo, que finaliza en la bodega cooperativa con una cata de cava. ¿Se te ocurre alguna forma mejor para despedir estancia en Montblanc?

Iglesia de Santa Maria en Montblanc / Miguel Raurich

Iglesia de Santa Maria en Montblanc / Miguel Raurich

Senderismo y enoturismo en Pira

Llegas al ecuador de la ruta, la próxima parada es Pira. Este pueblo se encuentra a unos ocho kilómetros de Montblanc, ubicado sobre un macizo, a más de 300 metros de altura, rodeado por el torrente del Torrentill y la poza natural del río Anguera. Quizás después de este rato de coche te pique el gusanillo caminador y te apetece calzarte las botas y explorar un poco el entorno. Una sugerencia: haz la Ruta por las Canteras. Es una excursión familiar relajada, perfectamente señalizada, que transcurre por las antiguas canteras y hornos de yeso de Pira. Durante la época de la vendimia, la uva recién cosechado impregna de un aroma suave y dulce todos los rincones, así el trayecto se hace mucho más agradable.

Al terminar la excursión, la aguja de tu brújula interior señala el siguiente destino, la Bodega Cooperativa del pueblo. El edificio es más pequeño que los anteriores que has visto, pero igual de atractivo. Tiene dos naves con unas fachadas presididas por unas ventanas verticales simétricas y escalonadas, que hacen visible el sello de autor de Cèsar Martinell. Todas las bodegas concebidas por el arquitecto son un ejercicio de armonía perfecta entre la estética y el pragmatismo. Martinell siempre tuvo muy presente que estaba diseñando lugares para trabajar y que, por tanto, debían ser espacios que facilitaran las tareas de elaboración de los vinos de la DO Conca de Barberà, sin renunciar al encanto visual. Salta a la vista que lo logró.

La primera parte de la ruta de momento hace un punto y seguido, aquí, en Pira, aunque en el horizonte ya se dibuja el siguiente pueblo que visitarás, Sarral. ¿Te animas a continuar la peregrinación por las catedrales del vino?

 

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