Las colmenas de miel de Cal Badat

Maria Cinta buscaba un espacio en Arnes para montar un tienda de alimentación en 2001. Un lugar donde vender la miel que producía en su masía, situada a 4 km de la población. Al final acabó comprando la tienda y montando también un alojamiento de turismo rural con su marido, José Ramón.

La casa funciona desde 2003 y, como dice Maria Cinta, dejaron el nombre de Cal Badat porque les gustaba y ya lo conocía todo el mundo. Ellos viven en Arnes, muy cerca de la casa rural, pero van cada día a la masía. En el mundo rural no se para nunca.

En la finca de explotación agrícola que tienen cerca de Arnes, dentro del Parque Natural dels Ports, tienen un huerto con frutas y verduras, también olivos, viñas y almendros. José Ramón, el marido de Maria Cinta, está siempre al pie del cañón, trabajando. Cuando no tiene que podar los almendros se ocupa de las colmenas de abejas… un trabajo que tiene mucho mérito, ya que es alérgico.

En las colmenas de abejas del cortijo producen la miel que comercializaban en la tienda del pueblo. Ahora que no tienen la tienda, Maria Cinta monta un tenderete en el patio de su casa y los vecinos vienen a comprar. Es una producción pequeña que cuando se acaba, se acaba, como dice Maria Cinta.

La casa se alquila entera y no tiene servicio de comedor. Tiene unas buhardillas ideales para jugar, relajarse, leer… y dos terrazas orientadas para disfrutar de las vistas y hacer una barbacoa. En invierno, como detalle, dejan leña cortada a los huéspedes de la casa para que siempre la tengan preparada para la chimenea. En verano, como no tienen piscina, compran tickets de la piscina municipal de Arnes para que los huéspedes puedan ir a bañarse. Un servicio añadido que siempre tiene muy buena acogida.

Una de las actividades que pueden hacer las familias que se alojan en Cal Badat es ir a coger huevos frescos al gallinero de la masía. También pueden ir a ver las colmenas de miel, siempre con cuidado de no molestar a las abejas. Otra actividad que tiene mucho éxito es cocinar las hojas de borrajas, una planta típica de la zona. Maria Cinta las reboza y las fríe con aceite. Después, se comen con un poco de miel. Delicioso.

En la masía, Maria Cinta y José Ramon también invitan a los visitantes a pisar uva durante la vendimia. Después este vino que hacen en casa lo embotellan y lo dejan como obsequio en la casa.

A 7 km de Arnes se encuentra el Toll de Vidre. Una excursión muy recomendada desde la casa. Este pequeño salto de agua también tiene una zona para poder pasar un día de verano, tomar el sol y bañarse.

En el entorno de Cal Badat, los visitantes pueden visitar el castillo y las casas palacio de la villa medieval de Arnes, que merecen un buen paseo, como dice Maria Cinta. También salir a hacer excursiones, a pie o a caballo, por el Parque Natural dels Ports, o bien recorrer la Vía Verde de la Terra Alta, que sigue el antiguo trazado del ferrocarril que conectaba Tortosa con Aragón. Este recorrido es divertido y fácil para los niños, puesto que es llano y se pasa por túneles y viaductos.

Más información: Cal Badat