Montblanc, monumentalismo medieval y artístico

Montblanc desprende un aroma medieval tanto por sus calles y plazas como por la imponente muralla que lo rodea, una de las mejor conservadas de Cataluña. La hizo construir Pedro III el Ceremonioso y todavía se conservan 1,5 kilómetros, con unas treinta torres.

Según la leyenda, Sant Jordi mató al dragón delante de las murallas de Montblanc. Este acontecimiento se rememora cada año en la Semana Medieval, durante la fiesta de Sant Jordi. Es la fiesta histórica más antigua de Cataluña.

Para conocer los detalles de los pasajes históricos de esta ciudad de la Costa Daurada, realiza una visita guiada por varios tramos de la muralla, que te llevará a la torre de Pedro III y por el paso de ronda hasta la torre-portal de Sant Jordi.

No te pierdas la iglesia de Santa Maria, un edificio gótico del siglo XIV conocido popularmente como la catedral de montaña. En su interior se encuentra uno de los órganos barrocos más importantes de Cataluña. La iglesia de Sant Miquel, de transición entre el románico y el gótico, y el antiguo hospital de Santa Magdalena, con un gran claustro gótico y una iglesia del siglo XIV, son también visitas obligadas para comprobar la monumentalidad de esta Ciudad con Carácter.

Si quieres maridar patrimonio, cultura y vino, Montblanc es el escenario ideal. Aquí el arquitecto Cèsar Martinell, discípulo de Antonio Gaudí, diseñó en 1919 la Bodega Cooperativa de Montblanc, un edificio de tres naves que puedes visitar. También puedes apuntarte a hacer la Ruta del Trepat, de la DO Conca de Barberà, con la que visitarás varias bodegas y probarás el vino elaborado con esta variedad de uva típica de la zona.

Recorrer la Ruta del Cister es otra opción para conocer el entorno de Montblanc. Este sendero de gran recorrido, el GR-175, une los tres monasterios cistercienses de la zona: el de Santes Creus, el de Vallbona de les Monges y el de Poblet. Además de descubrirte los monasterios, también te lleva por los paisajes de viñas y te muestra las tradiciones y artesanía de la zona.