Paisajes del sabor

Cuando degustas un plato de la cocina catalana, cada bocado te descubre la inspiración del chef, te revela los aromas de los productos empleados y te acerca a la cultura y los paisajes del territorio. Saborear la gastronomía de Cataluña significa sumergirse en el mar, descubrir los pueblos y paisajes e interactuar con la naturaleza. Es un territorio para explorar a través de los sabores.

El agricultor que ama la tierra

Las viñas del Penedès, enclavadas entre el clima cálido de la costa y las montañas de Montserrat, han dado lugar a una denominación de origen reconocida en todo el mundo. También los olivos, que se extienden mayoritariamente a la parte sur y más occidental, producen algunos de los mejores aceites de oliva virgen extra. El de la variedad arbequina, en las zonas de Siurana y de Les Garrigues, tiene gran fama. Los frutos secosdel Camp de Tarragona o las frutas dulces como las peras, los melocotones o las manzanas de Lleida son imprescindibles en una buena mesa, así como las naranjas clementinas de las Terres de l’Ebre.

El aroma del mar  

Cataluña cuenta con casi 600 km de costa, con playas de arena fina y también calas minúsculas de agua cristalina. En cada puerto podemos degustar un magnífico recetario de platos de pescado autóctonos a la parrilla o los guisos que preparaban antaño los pescadores. En las comarcas de la Costa Brava no faltará el buen pescado blanco, que ya desde lejanas épocas pasadas ha sido clave para elaborar sabrosos suquets. Las gambas de Palamós o las ostras del Delta de l’Ebre son productos estrella que la costa catalana regala de norte a sur. A menudo se acompañan con vegetales de temporada, como los guisantes del Maresme, tan preciados. En el extremo sur de Cataluña, en las Terres de l’Ebre, se pone el caldo de pescado al servicio de muchas preparaciones con arroz, principal cultivo de la zona. El rossejat o el arroz a banda son algunos de los platos imprescindibles.

Mejillonera de Sant Carles de la Ràpita / ACT

Mejillonera de Sant Carles de la Ràpita / ACT

Carnes y quesos  

En la montaña, Cataluña combina a la perfección la naturaleza salvaje y los paisajes bucólicos en los Pirineos con otras cordilleras interiores ricas en vegetación, animales y setas, como el Montseny o els Ports de Beseit, en las Terres de l’Ebre. Espacios a menudo aislados, que han aprendido a ser autosuficientes y que se distinguen por sus productos.

La ternera es uno de los productos de montaña más deliciosos, que ha dado como resultado sabrosos guisos que varían en cada comarca o región, así como el pollo, que hoy forma parte del recetario catalán más cotidiano. El cerdo, que se cría mayoritariamente en las comarcas del norte de las demarcaciones de Lleida y Girona, y también en la comarca de Osona con la famosa longaniza de Vic, es la materia prima para elaborar embutidos deliciosos. Junto con los quesos, elaborados en todo el territorio, se han convertido en excelentes protagonistas de almuerzos y meriendas.

Queso y vino catalán / Marc Castellet

Queso y vino catalán / Marc Castellet

Distintivos de calidad

Algunos de estos productos, por su excelencia y personalidad, han recibido el distintivo oficial europeo de Denominación de Origen Protegida (DOP) o de Indicación Geográfica Protegida (IGP). Ambos se otorgan a productos típicos arraigados en una región que les proporciona un carácter específico y un gusto inimitable.