Relax entre aguas en los Pirineos de Cataluña

En los Pirineos de Cataluña te proponemos una ruta en la que el agua y el termalismo son las protagonistas. Un recorrido por las cascadas y los lagos glaciares de la Val d’Aran y las aguas termales del balneario de la Vall de Boí. Y todo acompañado de unas vistas panorámicas a 2.200 metros de altura.

A poco más de tres horas y media de Barcelona se encuentra la Val d’Aran. Un valle diferente al resto de los valles catalanes, al encontrarse en la vertiente atlántica del país. Además, cuenta con una cultura y una lengua propia: el aranés. En su entorno natural se encuentran pequeños pueblos con encanto, iglesias románicas de los siglos XI y XII y numerosas cascadas y saltos de agua como el de Saut deth Pish, el más importante.

En esta ruta te proponemos 3 días de termalismo e inmersión natural por este valle de los Pirineos de Cataluña con vistas a las cimas del Montardo y el Aneto. El verano es un buen momento para visitarlo y disfrutar de las vistas panorámicas que ofrece el telesilla Blanhiblar de la estación de esquí de Baqueira Beret, que sólo abre durante esta época.

La estancia de 2 noches será en el Hotel Chalet Val de Ruda, ubicado a 4 minutos a pie de la estación de esquí de Baqueira Beret. Este establecimiento de alta montaña ofrece todos los servicios adaptados a las necesidades de los esquiadores y de los amantes de la naturaleza. La madera es la protagonista en el interiorismo de este hotel, que cuenta con un spa propio en el que ofrecen tratamientos personalizados.

 

Día 1: Visita a un centro de producción de caviar en la Val d’Aran

La primera jornada de la ruta, te trasladas a la piscifactoría de Caviar Nacarii, en Les. Aquí Aran Experience te ha organizado una visita guiada por estas instalaciones para comprobar in situ el proceso de producción del caviar, las huevas del esturión. En este centro conocerás a través de un monográfico todos los secretos de este manjar y también sobre la carne de este pescado que vive en ríos y de lagunas. Al final de la visita, te espera una degustación de caviar acompañada de una copa de cava.

Esta actividad es muy recomendable para el público familiar. Los niños tienen curiosidad por aprender cómo viven y se alimentan los esturiones en la piscifactoría.

 

Día 2: Paseo en telesilla a 2.200 metros de altura en la Val d’Aran

El segundo día, en la estación de esquí de Baqueira Beret subirás al telesilla Blanhiblar para disfrutar de las vistas de la Val d’Aran. El paseo en este telesilla sólo se puede realizar los meses de julio y agosto. El remonte asciende a una altura de 2.220 metros. Desde allí puedes contemplar el paisaje de alta montaña del Pla de Beret y la Val de Ruda. Este valle de origen glacial está formado por bosques de pino negro y numerosos lagos glaciares ubicados entre escarpadas cimas.

También se pueden divisar los picos del Aneto, el más alto de los Pirineos, a 3.404 metros, y el Montardo. Esta montaña de 2.833 metros de altura es muy conocida por ser el mirador más completo de la Val d’Aran. Desde su cima se puede disfrutar de las vistas a muchas otras montañas de la zona. Está situada al norte del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, y al sur de la Val d’Aran.

El telesilla Blanhiblar permite subir las bicicletas, así que es posible realizar rutas BTT por el entorno natural que rodea la estación de esquí.

'Mapping' de Sant Climent de Taüll.

‘Mapping’ de Sant Climent de Taüll.

Día 3: Termalismo y románico en la Vall de Boí

El último día de ruta te espera una jornada de relax. Una sesión de spa en la Estación Termal de Caldes de Boí, en la Vall de Boí. Este centro termal es uno de los más importantes de Cataluña por la cantidad y diversidad de aguas. Ofrece una amplia variedad de tratamientos terapéuticos, ya que cuenta con 37 fuentes de aguas mineromedicinales con diferentes composiciones y temperatura, entre los 4 y los 56 grados.

Entre su oferta, destacan las estufas, unas cuevas excavadas en la roca que funcionan como saunas naturales. En su interior se respira vapor de agua sulfurosa procedente del subsuelo. Por su situación, a 1.500 metros de altitud, el balneario también ofrece buenas vistas del valle.

En la Vall de Boí se encuentra un conjunto románico de 8 iglesias y una ermita de los siglos XI y XII, considerado uno de los más importantes del mundo y declarado Patrimonio Universal de la Humanidad por la Unesco.

Antes de finalizar esta ruta entre valles de los Pirineos de Cataluña aprovecha para hacer una inmersión en el legado histórico y artístico de la zona. Recorre este conjunto románico en el que destacan las iglesias de Sant Climent y Santa Maria de Taüll.

Acércate al Centre del Romànic, un centro de interpretación donde te situarán en el contexto de la época en que se levantaron y entenderás su importancia. En el ábside de Sant Climent de Taüll podrás ver proyectado a través de un mapping, cómo era el ábside original que actualmente se conserva en el Museu Nacional d’Art de Catalunya. Te sorprenderá.