Un paseo bajo el cielo de los Pirineos de Cataluña

Los parajes subalpinos del Parque Natural del Cadí-Moixeró son el escenario ideal para la práctica del senderismo. Hacer un alto en el camino para respirar y recorrer caminos históricos, descubrir refugios y disfrutar de paseos panorámicos por el cielo de los Pirineos de Cataluña. ¿Te animas?

Esta es una ruta de 3 días para disfrutar de los paisajes del Parque Natural del Cadí-Moixeró, a una hora y media de Barcelona. Un enclave en el que se unen las sierras del Cadí i del Moixeró formando una barrera montañosa de 30 km de longitud.

Este parque cuenta con más de 400 km de senderos señalizados, entre los que destacan el GR-107, el Camí dels Bons Homes. Este itinerario rememora el exilio de los cátaros en los siglos XIII y XIV cuando huían de la persecución de la cruzada y la Inquisición.

Caminando por este parque de los Pirineos de Cataluña impresiona ver los precipicios de la cara norte de la sierra del Cadí y el macizo del Pedraforca. Esta montaña emblemática del excursionismo en Cataluña destaca por su peculiar forma de horca, con dos cumbres separadas por un gran collado.

 

Día 1: Primer día de ruta Cavalls del Vent: Refugio de Prat d’Aguiló

En la primera jornada de este viaje comienzas la ruta senderista Cavalls del Vent (Caballos de Viento) organizada por Pedra Tour. Se trata de una ruta circular de 84,2 km por 8 refugios del Parque Natural del Cadí-Moixeró. La travesía entera dura 6 días, pero en este caso realizarás dos etapas, durante dos días con una noche de alojamiento.

Un guía de montaña experto te acompaña durante el recorrido de esta etapa que tiene como punto de partida el refugio El Serrat de les Esposes en Riu de Cerdanya, a más de 1.500 m de altitud. El destino final: el refugio de Prat d’Aguiló.

Durante las 6 horas de recorrido pasarás por el Prat de les Estelles, Vimboca y el Pas dels Bous, a 2.253 m de altitud. La ruta incluye descansos, paradas para comer y disfrutar del paisaje. Entre bosques de pino negro se pueden observar aves de alta montaña como el quebrantahuesos y el gorrión alpino. Al final de la ruta, te espera una cena en el refugio de Prat d’Aguiló, donde pasarás la noche.

Camí dels Bons Homes / Santuario de Queralt.

Camí dels Bons Homes / Santuario de Queralt.

Día 2: Segunda jornada de la ruta Cavalls del Vent: Refugio Gresolet

La segunda etapa de la travesía Cavalls de Vent tiene como destino el refugio Gresolet. Este refugio, situado en el valle del mismo nombre, ofrece una buena vista panorámica de la cara norte de la montaña del Pedraforca.

Después de desayunar, saldrás en dirección al Pas de Gosolans siguiendo la Ruta dels Segadors. Este paso histórico entre Gósol y Bellver de Cerdanya es el que usaban los segadores y bandoleros de la zona. Incluso Picasso lo frecuentó durante su estancia en Gósol el verano de 1906.

La caminata dura 5 horas y media. Al final de la ruta, en el refugio Gresolet te recogerán para llevarte a Prullans, donde pasarás la noche. En el Cerdanya Ecoresort puedes escoger dormir en una habitación convencional, un apartamento o bungalow.

Este alojamiento también ofrece la posibilidad de practicar el glamping, modalidad de acampada que combina lujo, turismo y aventura. Puedes pasar la noche bajo las estrellas en una tienda india en contacto con la naturaleza. El resort cuenta con un spa y una terraza con vistas a los Pirineos de Cataluña.

 

Día 3: Ascenso en telecabina panorámico en La Molina

El último día de ruta subirás al telecabina Cadí-Moixeró de la estación de esquí de La Molina para disfrutar de un paseo panorámico. Éste llega hasta el punto más alto de la estación: el refugio Niu de l’Àliga y el pico de La Tosa, a 2.537 m de altitud.

Son 20 minutos de viaje con una gran recompensa, las vistas de 360º de los Pirineos de Cataluña y de la parte oriental de los franceses. En días claros también se divisa la montaña de Montserrat y el macizo del Montseny.

En el restaurante del refugio degustarás una comida de alta montaña. Aprovecha para probar platos como el trinxat de la Cerdanya, una especie de revuelto a base de col, patata y panceta, o el fricandó con setas, un guiso típico de la zona.

De vuelta al hotel, puedes disfrutar de un circuito de aguas termales para recuperar fuerzas y finalizar esta ruta de altura por los Pirineos de Cataluña.