Vic: cultura medieval y mercado

El mercado, la gastronomía y la riqueza arquitectónica definen la personalidad de esta Ciudad con Carácter. Vic y su historia bimilenaria conservan un legado patrimonial excepcional.

De hecho, la variedad de estilos de la catedral de Sant Pere de Vic, que van desde el románico hasta el neoclásico, pasando por el barroco y el gótico, es un reflejo de la personalidad de esta ciudad. Una ciudad llena de monumentos del pasado donde te encuentras un templo romano del siglo I, las murallas medievales de Pedro III, edificios barrocos, modernistas… hasta llegar al Museu Episcopal, que acoge una colección excepcional de arte medieval.

Vic te invita a descubrir su pasado comercial en barrios como las Adoberies, plazas como la del Mercat y el puente de Queralt, que la convirtieron en uno de los núcleos más influyentes de la Cataluña medieval. Aprovecha para recorrer las paradas del mercado de la plaza Major. Funciona cada martes y sábado desde el siglo IX y es uno de los espacios más característicos y dinámicos de la ciudad.

No puedes marcharte de esta Ciudad con Carácter sin hacer una parada en Casa Riera Ordeix. Aquí elaboran desde hace más de 163 años la conocida longaniza de Vic, que cuenta con una distinción IGP (Indicación Geográfica Protegida). Durante la visita guiada conocerás su proceso de elaboración y después degustarás este embutido, el embajador gastronómico de la ciudad de Vic.

Si quieres conocer el entorno natural de la ciudad, adéntrate por el Espacio Natural de Guilleries-Savassona, donde se encuentra el importante monasterio románico de Sant Pere de Casserres, del siglo XI, y por el Parque Natural del Montseny, que cuenta con un centro de interpretación en Viladrau.

Sus característicos bosques frondosos fueron el escenario de historias y leyendas protagonizadas por bandoleros de renombre de la zona como Serrallonga y seres míticos como las dones d’aigua y las brujas de Viladrau.