Un viaje al pasado vinícola de la Conca de Barberà

La primera parte de la ruta para descubrir las catedrales del vino te ha llevado desde la Espluga de Francolí hasta Pira. ¿Te apetece continuar esta expedición por el pasado vinícola de Cataluña?

La huella del imperio romano 

El próximo punto que tienes marcado en el mapa es Sarral, ¿pero eres de los que prefiere salirse del camino marcado? Adelante, pues. Aquí tienes una propuesta para hacerlo. Vuelve al coche y disfruta del magnífico paisaje por la carretera C-241, que sigue el curso del río Vallverd. Conduce durante unos cuatro kilómetros aproximadamente en dirección a Sarral, antes de llegar al pueblo gira a mano izquierda y sigue las indicaciones que encontrarás para llegar a la esclusa romana del barranco de la Solada. La huella imperial está muy presente en toda Cataluña, sin embargo, encontrar una construcción de este tipo tan bien conservada es complicado.

¿Sabes cuál es la uva autóctona de la Conca de Barberà?

Da media vuelta y pon rumbo a Sarral. En el pueblo hay varias construcciones que tienes que ver, como la iglesia barroca de Santa Maria o la casa modernista de Cal Garrofa. A pesar de ser una construcción modernista espectacular, encontrarás otra que la supera, la Bodega de la Cooperativa Vinícola de Sarral.

Esculturas de la portalada de la iglesia de Santa Maria / Miguel Raurich

Esculturas de la portalada de la iglesia de Santa Maria / Miguel Raurich

El edificio se construyó en 1914 siguiendo el diseño del arquitecto Pere Domènech i Roure. El exterior es sobrio, sin embargo no te quedes sólo con la fachada y entra. Tendrás la sensación de viajar cien años atrás sólo cruzando el umbral de la puerta. Dentro se conservan prácticamente intactos muchos elementos arquitectónicos originales de principios del siglo XX.

Y ya que estás, aprovecha y prueba uno de los excelentes vinos o cavas Portell de la bodega. Tienes negros, blancos o de aguja, aunque te sugerimos que degustes uno de los rosados, elaborados a partir de uvas trepat. El trepat es la variedad autóctona de la DO Conca de Barberà y da vinos ligeros y afrutados, de buena acidez y graduación alcohólica media.

Celler Modernista de Sarral / Miguel Raurich

Celler Modernista de Sarral / Miguel Raurich

Un gran tesoro en el pueblo más pequeño

Ahora que has cogido fuerzas ponte en marcha, ¡que todavía queda mucho por descubrir! Con la silueta de Sarral cada vez más lejana en el retrovisor, conduces seis kilómetros hasta el próximo pueblo, es el más pequeño de todos los que has visitado. En Rocafort de Queralt viven unos 250 habitantes.

La Bodega de la Sociedad Agrícola de Rocafort de Queralt fue la primera obra arquitectónica agroindustrial de César Martinell. Como has comprobado, Martinell fue un referente en el diseño de edificios de este tipo en Cataluña, pero para el de Rocafort aplicó una técnica vanguardista. Una pista: está vinculada con Antoni Gaudí.

La fachada tiene una simetría perfecta, con un gran ventanal en el centro hecho a partir de arcos rampantes y de medio punto, aunque el elemento más relevante de la construcción es la estructura. El edificio se sostiene sobre los arcos parabólicos gaudinianos, nunca antes se había utilizado esta técnica constructiva en un edificio agrícola. La bodega es una auténtica maravilla arquitectónica.

Arcos de la Bodega Cooperativa de Rocafort de Queralt / Miguel Raurich

Arcos de la Bodega Cooperativa de Rocafort de Queralt / Miguel Raurich

La cuna del cooperativismo

Llegas al final del trayecto. Te falta por conocer la última catedral del vino de la comarca, la Cooperativa Agrícola de Barberà de la Conca, que se encuentra a unos 14 minutos en coche de Rocafort de Queralt.

El edificio acogió la primera cooperativa vitivinícola de todo el estado español. Un hito histórico de esta magnitud debía tener una sede a la altura de las circunstancias, y el edificio cooperativo, sin duda, lo está. Lo confirma el hecho de que en 2002 fue declarado Bien Cultural de Interés Nacional.

Bodega del Sindicato Agrario de Barberà de la Conca / Imagen M.A.S.

Bodega del Sindicato Agrario de Barberà de la Conca / Imagen M.A.S.

La bodega, obra también de Cèsar Martinell, tiene dos naves rectangulares, una más pequeña, donde está el muelle de carga y la zona de elaboración, y otra más grande con planta basilical, donde se guardan los lagares. De la fachada, además de la armonía de sus líneas, te llamará la atención la torre elegante que la culmina. A primera vista, puede parecerte el campanario de una catedral, en realidad se trata de un depósito de aguas.

 

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