Castellar de n’Hug, belleza natural de altura

Entre los riscales escarpados del Parque Natural del Cadí-Moixeró se encuentra el pueblo con encanto de Castellar de n’Hug. Rodeado de cumbres a 1.450 metros de altitud, es uno de los pueblos más altos de Cataluña y ofrece unas vistas espectaculares a la montaña del Pedraforca.

El pueblo, ubicado en los Pirineos de Cataluña, conserva un conjunto local de iglesias románicas, como las de Sant Vicenç de Rus y Santa Maria de n’Hug, y también el Museu del Pastor. De hecho, Castellar de n’Hug es conocido por celebrar desde 1962 el Concurso Internacional de Perros Pastores. Un acontecimiento que atrae a mucho público, curioso por ver cómo los pastores y sus perros trabajan conjuntamente para hacer entrar el rebaño de ovejas en el cercado.

Otro lugar de visita recomendada es la antigua fábrica modernista Asland, situada en el paraje del Clot del Moro y reconvertida en el Museu del Ciment. Este edificio forma parte del legado industrial del pueblo y fue el primer conjunto industrial cementero de Cataluña. Para visitarlo puedes subir al Tren del Ciment, que tiene parada en la fábrica y también para en los Jardins Artigas, diseñados por Antoni Gaudí. Esta línea de ferrocarril estrecho unía antiguamente la fábrica con Guardiola de Berguedà y ofrece unas buenas vistas al paisaje de alta montaña de la zona.

Si te gusta la naturaleza, las fuentes del Llobregat son parada obligatoria. Allí nace entre cascadas el río que desemboca en el litoral barcelonés. Otra propuesta es recorrer el sendero de 9 km hasta el santuario de Montgrony. Este está situado en el municipio de Gombrèn, famoso por la leyenda del Conde Arnau. Allí encontrarás su casa, el castillo de Mataplana, y descubrirás por qué dice la leyenda que fue condenado a cabalgar eternamente envuelto en llamas.